Protección biomecánica de los pies

Es fundamental a la hora de diseñar el calzado de seguridad, tener en cuenta la adaptabilidad al uso. El mejor entorno para el pie del trabajador es aquel que no limita o restringe sus funciones naturales.

Resulta muy importante la buena distribución de la presión debajo del pie, en la que tiene mucho que ver el diseño y los materiales del calzado (la geometría, la plantilla, la suela, etc…).

Todo esto determina la forma en que trabajarán nuestros músculos, ya que pueden provocar fatigas y tiene implicaciones no sólo en la falta del confort y en rendimiento del trabajador, sino que se convierte también en un riesgo.

La geometría de la suela, su capacidad de compresión, su orientación…etc. influyen en el control del movimiento, en el instante en que el pie contacta con el suelo y en la fuerza sobre el tobillo. La evaluación de las características ergonómicas del calzado de uso profesional están descritas en la norma ISO 20344, donde el calzado se ensaya simulando movimientos típicos que se realizan cuando se usa calzado de uso profesional.